"La Lona"
Hace unos años platicaba con mi primo Ramón Corona, entonces presidente del comité municipal del PRI, sobre el panorama político imperante en aquel momento. Al tratar lo referente a la obra pública que veíamos como necesaria, surgió el tema de la Casa de la Cultura Municipal.
El, conocedor de mi interés por esta tema en especifico, me comentó que tenía la idea de que este recinto se construyera dentro de la Alameda, ya que consideraba era un lugar propicio para tal fin. A mi de momento me pareció sorpresiva esta propuesta, sin embargo siendo esta una obra tan necesaria para el despegue cultural del municipio y viendo que políticamente, en caso de ellos triunfar, habría posibilidades de ejecutarla, terminé asimilando la idea.
Como dicen los políticos, se dieron algunos elementos "coyunturales" que hicieron que el PRI ganara la elección del 2006 con su candidato César Hereford y al establecerse el equipo de trabajo del Ayuntamiento, Ramón fue designado encargado de obras públicas. En base a este puesto y a su cercanía con el nuevo presidente municipal, se le dio una inesperada celeridad al referido proyecto .
Estando yo por algunos meses fuera del pueblo, poco a poco me enteraba del desarrollo en la construcción de dicho lugar, cuando venía lo visitaba e inclusive tomaba algunas fotografías (que compartía en este blog). Sin embargo, fue hasta hace unas semanas -cuando ya se podía apreciar de mejor manera como iba a quedar el edificio- que pude realmente darme cuenta de lo ambicioso del proyecto
Y de ahí viene mi optimismo y entusiasmo en torno a este centro cultural ( Apunto que este interés no es para nada repentino y sería algo para tratar en próximas columnas).
Hasta aquí bien pudiera finalizar este texto y dejar a los lectores con un estupendo "sabor de boca cultural", pero… ¿ Que se puede pensar cuando se perciben -dejando de lado la obra arquitectónica- algunas señales que no "pintan bien" para este espacio cultural?
Me explico: ¿ Si al ver el papel desempeñado por las autoridades culturales durante ya casi dos años, lo que puedes observar es cerrazón "chambismo" y presencia quincenal?
¿Si te enteras, por fuentes al interior del mismo Ayuntamiento, que pretenden dejar de responsable de este lugar al familiar de alguien que los ayudó económicamente durante la campaña para ganar las elecciones?
¿Si se filtra la versión de que, además estas autoridades van a ser "muy selectivas" con las personas a quienes van a invitar a participar en La Casa de la Cultura?
Y finalmente, ¿Si ves que a las autoridades poco les importa la obra al permitir ellos mismos, un puesto de tortas justo en la entrada del recinto?
Entonces, ante la suma de lo anterior ¿Qué es lo que un ciudadano interesado por la cultura puede hacer ante estos mensajes desalentadores provenientes de las autoridades?
¿Olvidarse del asunto?, ¿Esperar a que sea el cambio de autoridades?, ¿Hacer de esto una charla de café?, ¿Impulsar la cultura por cuenta propia?, En mi opinión, lo que se puede hacer es -utilizando los recursos al alcance y siendo respetuoso-, tratar de informar al mayor número de interesados con la esperanza de que se genere una conciencia en torno a este tema cultural, al igual que sucede en política, deportes o salud pública, por citar algunos ejemplos.
¿Qué hice yo, en lo personal? Esperando no ser irresponsable mandé imprimir una lona, la coloqué en un lugar relativamente transitado y visible y abrí un pequeño blog en Internet que trata este tema y que pone a disposición de quienes lo visiten espacios para que participen externado sus puntos de vista.

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¿Funcionará para ayudar a revertir esta situación?
Es difícil, pero considero que ya sería un logro importante que la ciudadanía se involucre y opine en este caso, el de la Casa de la Cultura Municipal, de la misma manera en que quizás lo hacen con los demás temas de decisión política o autoritarismo de las autoridades.
¡Ahhh! y que no debo de usar el escudo del Ayuntamiento, que ¡Aguas y cuidadito!
Carlos Jesús Corona
zatrapa21@yahoo.com.mx