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lunes, marzo 04, 2024

El busto de Emiliano Zapata, y su gran anécdota.

 

Busto de Emiliano Zapata, Plaza Donato Guerra, Unión de TVLA, Jalisco.

El Evento:

    Se trataba de un desfile poco usual, ajeno al calendario de desfiles y peregrinaciones que se acostumbraban realizar a lo largo del año en Unión de Tula, eran las once de la mañana de aquel miércoles 27 de octubre de 1977 y el contingente compuesto por alumnos de los diferentes planteles educativos de la población, autoridades locales, representantes de la Secretaría de la Reforma Agraria de Autlán y del estado de Jalisco, integrantes de los diferentes ejidos del municipio de Unión de Tula así como un nutrido grupo de campesinos al volante de varios tractores se prestaba a iniciar su recorrido por las principales calles de esa población. Entre la comitiva destacaban cincuenta jóvenes parejas, hijos de los mismos ejidatarios, que ataviados a la usanza de la revolución mexicana daban significado a la conmemoración: los cincuenta años de la resolución del entonces presidente, el General Álvaro Obregón, para dotar de 3,368 hectáreas de tierra a 917 capacitados en materia agraria del municipio, dando con ello conformación y origen a su ejido “Unión de Tula”.

 

    El desfile culminaría con el arribo del contingente a la plaza de armas “Donato Guerra”, en donde según el orden del día, primero se llevaría a cabo la ceremonia de develación del busto del General Emiliano Zapata, promulgador, combatiente y mártir del reparto de tierras a un explotado campesinado para después dar paso a un variado programa cultural organizado por miembros de la comunidad tulense.

 

    La concentración de personas en la plaza principal era nutrida, la develación del monumento tuvo como representante por parte del Ayuntamiento local al vicepresidente, el señor Carlos Vázquez, en ausencia del presidente municipal, Ing. Jesús Corona Sánchez, quien realizaba gestiones en la capital del estado, los discursos alusivos estuvieron a cargo del profesor Eleazar Nucamendi y del funcionario estatal, Ing. Roberto Camiño, el evento cultural consistiría en lectura de poemas e interpretaciones musicales con motivos agraristas por parte de alumnos de escuelas y colegios del municipio así como bailes folklóricos ejecutados por el ya extinto ballet folklórico “Juventud Unión”, cumplidos estos puntos el evento llegaría a su fin con una comida ofrecida a los presentes por los mismos ejidatarios.


Leyenda en la placa conmemorativa.

La Anécdota 

 

    La anterior sede de la presidencia municipal estaba ubicada en lo que ahora es el comedor asistencial, a un lado de lo que era la cárcel municipal, junto a los juzgados. Este sencillo inmueble se componía de un salón rectangular con una entrada frontal en donde los escritorios de los funcionarios estaban alineados a cada lado a lo largo de su superficie, al fondo se encontraba un sobre nivel en donde despachaba la secretaria y atrás de ella estaba ubicada una puerta hacia el privado que servía como oficina para el primer edil. 

 

    Si bien las audiencias con el presidente municipal las solicitaban los interesados por medio de la secretaria del ayuntamiento, muchos asuntos le eran tratados de la misma forma en la que habían sido por muchos años, en la cercanía cotidiana entre vecinos de una misma comunidad, al encontrarse a platicar en la vía pública, y así sucedería en aquel caso en particular: el señor Francisco Brambila Pelayo, un integrante del ejido Unión de Tula de fuertes convicciones revolucionarias, se encontraría de manera informal con el ingeniero Jesús Corona Sánchez, el entonces presidente municipal, para hacerle una petición: con motivo de la celebración de los cincuenta años de la obtención de tierras por parte del gobierno le solicitaba su anuencia para que las autoridades del ejido de Unión de Tula pudieran colocar un busto de Emiliano Zapata en la plaza principal de esa cabecera municipal.

 

    Por un principio de equilibrio arquitectónico elemental, ya que el monumento de las flamas del aniversario de pueblo se encontraba de lado oriente, de cara a la calle México, el presidente les ofreció que instalaran su escultura del lado poniente, con vista a la calle Puebla, ya que en ese lado no había entonces escultura alguna. La respuesta del hombre de campo sería memorable:

 

    "Le agradezco mucho, pero ojalá nos permitiera colocar el busto de mi general Zapata del otro lado, enfrente de la iglesia, y es que sabe, ingeniero, la iglesia siempre estuvo de lado del hacendado y queremos que quede enfrente, para que no olviden los curas la lucha del ejidatario".

 

    El ingeniero Corona reflexionó por un momento en lo dicho por el señor Francisco Brambila, tenía razón, la escultura del general Zapata era ante todo un símbolo de reivindicación social, por lo que su ubicación era tan importante como la escultura misma, de esa manera vino aceptando la propuesta, el busto de Emiliano Zapata, y el significado de su lucha, quedaría ubicado para la posteridad frente al templo, el referente en Unión de Tula de la poderosa y milenaria institución.

 


Emiliano Zapata frente a la Iglesia. El simbolismo reivindicatorio de una lucha.


    El zapatismo había planteado en el Plan de Ayala una de las principales demandas sociales de la Revolución Mexicana que tras el derrocamiento del viejo régimen vino a quedar plasmada en el artículo 27 de la constitución de 1917: la devolución de las tierras que habían sido propiedad comunal de los pueblos originarios. El proceso en la búsqueda de un pedazo de tierra para aquellos campesinos fue bastante tormentoso ya que tuvieron que enfrentar fuertes inercias de siglos atrás respecto al latifundio: a los poderes establecidos como las haciendas y sus guardias blancas, a las autoridades locales de cada región, a la iglesia desde el púlpito, en algún momento a la insurgencia del movimiento cristero y hasta a la manipulación del gobierno que después de usarlos como "carne de cañón" los llegó a depositar en el olvido, una incertidumbre y violencia que se prolongarían para el movimiento agrarista durante bastantes lustros.


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viernes, diciembre 10, 2021

Pavimentación de la calle México. Unión de TVLA, administración 1977-1979 (Tercera entrega).

 

Ficha de registro de domicilio
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    Siendo el eje que ha comunicado a esta cabecera municipal, al sur con poblaciones importantes como Autlán o El Grullo, y hacia el norte con la capital del estado, además de seguir el trazo frente a la iglesia y la plaza de armas, la calle México históricamente ha sido la principal vía de tránsito de Unión de TVLA. Ruta principal de desfiles y peregrinaciones así como su vía de ingreso y salida, con el paso del tiempo la calle también se convertiría en una zona en donde la mayoría de comercios de la localidad vendría a establecer su domicilio. 

     Pero este trazado estratégico de la vía traería consigo el más intenso trajín vehicular que tuviera cualquier calle en todo el municipio. Aún con la implementación del libramiento carretero en la década de los sesentas del siglo pasado, el paso de los pesados camiones de carga, autobuses de pasajeros y vehículos particulares por esta calle se intensificaría al paso de los años en concordancia con el crecimiento demográfico del municipio. Siendo la vía que cruzaba de lado a lado la cabecera municipal para tomar la carretera federal, y que por esta circunstancia se permitía el doble sentido de circulación vehicular, su empedrado, superficie de entonces, sufría permanentemente de un notable deterioro, y más aún, empeoraba en temporada de lluvias, lo que hacía bastante problemático, lento y desgastante el tránsito de automotores. 

    El clamor de los vecinos por la ver pavimentada tan importante vía tenía ya bastante tiempo, pero fue hasta el año de 1978 cuando esta exigencia tuvo escucha de parte de las autoridades. Las primeras gestiones de la obra las iniciaría el ayuntamiento, y de manera subsecuente, al ser esta una obra de beneficio social intervendría así mismo el Consejo de Colaboración Municipal, organización que, en uso de sus atribuciones, citaría el sábado 15 de julio en la presidencia municipal a los propietarios de inmuebles para socializar la obra, escuchar opiniones y dar a conocer algunos pormenores del proyecto. (ver imagen) 

Citatorio publicado en El Informador
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     Ya totalmente involucrados en la gestión del proyecto, menos de una semana después, el 20 de junio, en la capital del estado en sesión ordinaria del Departamento de Planeación y Urbanización del Estado de Jalisco se acordaría la aprobación a la gestión realizada por el Ayuntamiento, y por el Consejo de Colaboración Municipal tulense, para llevar a cabo la obra. (ver imagen) 

Notificación de aprobación de solicitud de crédito
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     Un mes mas tarde, el miércoles 26 de julio, en asamblea realizada en el salón de la presidencia municipal, presidida por autoridades estatales del ramo y que contó con la presencia de las autoridades municipales y la asistencia del 10% de los propietarios de bienes inmuebles ubicados a lo largo de la calle México, se vendría aprobando el proyecto de pavimentación de esta importante vía. Se informó en aquel entonces que el costó de la obra sería de $2 700 00.00, que abarcaría 971 mts de longitud, comprendidos entre la calle Sonora y Quintana Roo, con un total de superficie de obra de 6,758 mts cuadrados. Una obra que, según técnicos presentes, incluiría el levantamiento y retiro de empedrados, algo definido como corte sub rasante, una base de 12 cms con material triturado, sello de impregnación con emulsión asfáltica, pavimento de 15 cms de espesor de concreto hidráulico y machuelo integral. 

 Así mismo se estableció que la cantidad requerida sería solventada por los propietarios, quienes aportarían $405.00 por metro cuadrado, con la facilidad de pagar en mensualidades durante el transcurso de un año. También quedaría definido que se integraría un patronato cuya función sería el conformar el censo de propietarios y organizar el cobro respectivo a los mismos, quedando designados para tal fin el Sr. Salvador Saldaña, como presidente, y la maestra Olivia Topete, como secretaria. Debido a la trascendencia de la obra, ellos eventualmente serían nombrados encargados de la misma dentro del Consejo de Colaboración Municipal. En la sesión además se estableció por parte de la presidencia municipal el compromiso de habilitar la calle Puebla como ruta auxiliar para el tránsito de vehículos, por lo que se darían a la tarea de tratar con las personas con fallecidos en el panteón municipal que reposaban en la dirección que seguiría la vía, ya que se consideraba en dividir su superficie en dos para dar salida a la referida calle. 

     Como parte de los avances en la gestión de esta obra, el Congreso del Estado de Jalisco, en la sesión del martes 14 de noviembre del mismo año, autorizaría al Ayuntamiento de Unión de Tula a ser aval ante el gobierno del estado para adquirir un crédito hasta por la cantidad de $2 049 500.00, recursos gestionados por el Ayuntamiento ante el Fondo revolvente para los Consejos de Colaboración Municipales. 

     La constructora “Zacoalco” ganaría el concurso para la ejecución de esta obra. Las labores iniciarían el mes de noviembre de 1978, estas se desarrollarían con retardos en los plazos convenidos debido a trabajos de conexión de descargas de drenaje faltantes en algunos domicilios, y así mismo, a la lentitud inherente al desempeño de la constructora. Aunado a esto, las autoridades municipales, en una compleja e inédita situación, no habían logrado realizar el traslado completo de cuerpos que permitiera dividir el panteón municipal. 

     La demora en los trabajos, que prolongaba la molestia entre los vecinos, la imposibilidad de las unidades de las empresas transportistas a ingresar al centro del pueblo, lo que obligaba a sus usuarios a caminar desde el libramiento carretero, o la inconformidad en algún segmento de propietarios por lo que consideraban un alto cobro, fueron situaciones difíciles que en su momento las autoridades tuvieron que afrontar. Cabe mencionar que un par de años después esta constructora sería vetada por el gobernador del estado Flavio Romero de Velasco por no cumplir con varios municipios las especificaciones convenidas.

Fotografía publicada en El Informador
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     Con las dificultades propias de este tipo de obras, la pavimentación de la calle México finalmente quedaría concluida en el mes de marzo de 1979, seis meses después las autoridades municipales, por medio del Consejo de Colaboración Municipal, iniciarían con el proceso de cobro para solventar el préstamo adquirido. La aportación de los propietarios de inmuebles se fijaría finalmente en $397.17 por metro cuadrado de losa y en $214.70 por metro lineal de machuelo, a pagar a doce mensualidades iguales durante los primeros quince días de cada mes en la oficina recaudadora municipal. (ver imagen) 

Notificación de cobro del pavimento
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      En su tercer informe de gobierno, el presidente municipal, Ing. J. Jesús Corona Sánchez, daría a conocer que el costo final de la obra había sido ajustado al crédito solicitado de $2 049 000.00.

    En una época en que los ayuntamientos contaban con un presupuesto limitado a solventar el funcionamiento de sus operaciones básicas, y en donde no existían las participaciones presupuestales con las que se cuentan en la actualidad, el compromiso y esfuerzo de superación comunitario se agenciaba para desarrollar tipo de obras. 

    Un proyecto financiado en su totalidad por los vecinos para beneficio de toda la población y de sus visitantes, una obra de estándar alto que fue gestionada y supervisada por las autoridades y vigilada en el uso de los recursos por representantes de la comunidad. Lo que podemos ver en la pavimentación de la ahora avenida México es el resultado de un esfuerzo coordinado, un avance para el pueblo que aún sigue ofreciendo servicio de manera eficiente, con remodelaciones mínimas a lo largo ya de casi cuarenta y cinco años.

jueves, noviembre 25, 2021

Unión de TVLA, administración 1977-1979 (Segunda entrega).

 

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    Ceremonia de cambio de autoridades de Unión de TVLA, en la cual el Sr. Juan Almaraz Ponce, presidente saliente del periodo 1974-1976, hace entrega de la administración municipal al Ing. J. Jesús Corona Sánchez, elegido primer edil por el periodo 1977-1979. 

     Fotografía tomada el viernes 31 de diciembre de 1976 en el anterior recinto de la presidencia municipal, ubicado en la calle Juárez en donde, como referencia, ahora es el comedor asistencial. Imagen capturada específicamente en la oficina del presidente municipal, parte de lo que después se utilizaría como oficina de telégrafos y de manera reciente como salón del maestro jubilado. Se observa en la parte superior el fragmento de la imagen del retrato del presidente de la república Lic. Luis Echeverría Álvarez, presente en todas las presidencias municipales y oficinas de gobierno del país. 

     En ceremonia austera, presidida por el entonces diputado local, Dr. Arturo Gutiérrez Uribe, el edil saliente rendía su tercer y último informe de gobierno ante un reducido grupo de distinguidos invitados de la localidad. Al finalizar, el todavía presidente tomaría protesta a los integrantes de la nueva administración, que daría inicio un día después, el primero de enero de 1977.

sábado, octubre 30, 2021

Unión de TVLA, administración 1977-1979 (Primera entrega)

 

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    Fotografía captada el martes 11 de octubre de 1977, previo al inicio de la VII reunión de presidentes municipales de la región de Autlán, en la que participarían dieciséis presidentes municipales con sus respectivos secretarios, y sus síndicos, con la finalidad de discutir y establecer la aplicación del presupuesto de obra pública en cada una de sus localidades.

De izquierda a derecha: 

Sr. Julián Villaseñor. 
Sr. Carlos Vázquez, vicepresidente municipal. 
Sr. Rubén Núñez, tesorero municipal. 
Funcionario estatal sin identificar. 
Lic. Flavio Romero de Velasco, gobernador del estado. 
Ing. Jesús Corona, presidente municipal. 
Sra. Yolanda Castillero de Romero, esposa del gobernador y encargada del DIF estatal.
Sra. Guillermina (La Nena) Villaseñor de Corona, encargada del DIF municipal. 
Sr. Juan Ramos, comandante municipal. 

     Los funcionarios estatales habían sido recibidos por las autoridades locales en la plaza municipal, de ahí la comitiva en su conjunto se dirigía al casino "Fontana" en donde se llevaría a cabo la reunión. Se observa la calle México aún sin pavimentar, y la calle Juárez, enfrente de la plaza, aún abierta al tránsito de vehículos. En aquel momento y debido a la celebración de las fiestas de octubre, se alcanza a observar un fragmento de imagen de lo que serían los baños de las terrazas musicales que en ese segmento de calle se solían instalar.