jueves, octubre 26, 2023

Daños al Portal Villaseñor

     Hace ya varios años, la persona que estaba construyendo un par de niveles superiores en su negocio, a medio portal Villaseñor, decidió destruir los arcos de barro del remate del portal para por ahí subir los sacos de material que requería para tal fin, ya que les era más sencillo a sus empleados que acarrearlos a lo largo de la calle y subirlos por las escaleras de su propiedad. Se puede observar en la primera fotografía, tomada de ya bastante tiempo atrás, la falta de los arcos de barro y los tabiques superiores prácticamente volando en evidente riesgo de colapso, sin algún apoyo, además se observa una malla de gallinero que esta persona semanas después colocó para que la mascota que soltaban desde su azotea, y que se movía por toda la parte superior del portal, no fuese a precipitarse al piso.

Fotografía 1

    Al paso del tiempo este individuo ocupó precisamente el puesto en el ayuntamiento que tomaba las decisiones sobre este tipo de arreglos y no hizo nada para reparar los daños que él mismo había ocasionado. Así pasaron algunos años más, pero hace un par de semanas, con el paso del huracán “Lidia” y la pertinaz lluvia que cayó sobre la cabecera municipal, finalmente la parte afectada del remate del portal se humedeció lo suficiente y terminó cediendo a su peso, cayendo algunos escombros varios metros abajo hacia la vía pública, pudiendo estos haber provocado una desgracia. En la segunda imagen se ve como la misma malla de gallinero que esta persona había clavado, impidió que un par de pesados tabiques cayeran a la calle, paso recurrente donde circulan las personas.

Fotografía 2

     En la tercera imagen se pueden apreciar los escombros apilados en la calle, que las autoridades de protección civil, al ver el peligro que representaba la parte del portal que aún no colapsaba, determinaron derrumbar.

Fotografía 3

      La cuarta imagen exhibe la penosa destrucción de un segmento del histórico Portal Villaseñor, y el peligro que eventualmente esto representó para quien ese momento pudo haber tenido la desgracia de haber pasado en el lugar indicado en el momento indicado. Todo lo anterior queda como muestra de una gran irresponsabilidad, y también de gran desinterés y prepotencia …sin más comentarios.

Fotografía 4



    La quinta fotografía, tomada hace casi una década (notar el anterior color café de su pintura) muestra la sección superior del Portal Villaseñor en su estado original, sin presentar aún los daños de los que fue objeto.

Fotografía 5


(Hacer click en cada imagen para agrandar)

lunes, septiembre 18, 2023

Documental "Imágenes tulenses", las fiestas de Unión de TVLA.


“Imágenes tulenses” es un documental del año 2006 que da cuenta del calendario anual de festividades en el municipio de Unión de TVLA, un proyecto realizado por el profesor Juan Manuel Gómez Castañeda, por varios años comprometido cronista visual del municipio, en donde además colaboran en la locución el experimentado en la disciplina, José Ramírez Díaz y en la edición el maestro Iván Gómez Castañeda.

viernes, septiembre 15, 2023

Sr. Eudaldo Ramírez Herrera, presidente municipal de Unión de TVLA 1983-...


Entrevista al señor Eudaldo Ramírez Herrera, presidente municipal por el periodo 1983-1985, ganadero. Fragmento del trabajo periodístico en vídeo de Francisco Canal Núñez sobre las experiencias de distintos presidentes municipales de Unión de TVLA realizado con la colaboración de algunos jóvenes de la localidad. Unión de TVLA, 1990 (Circa)

martes, septiembre 12, 2023

Sr. Luis Estrella Ramírez, presidente municipal interino de Unión de TVL...


Entrevista al señor Luis Estrella Ramírez, presidente municipal interino en el año 1967, comerciante, propietario de la conocida y céntrica tienda "La Palma". Fragmento del trabajo periodístico en vídeo de Francisco Canal Núñez sobre las experiencias de distintos presidentes municipales de Unión de TVLA realizado con la colaboración de algunos jóvenes de la localidad. Unión de TVLA, 1990 (Circa).

Sr. Jaime Díaz Cárdenas, presidente municipal de Unión de TVLA 1980-1982


Entrevista al señor Jaime Díaz Cárdenas, presidente municipal por el periodo 1980-1982, peluquero. Fragmento del trabajo periodístico en vídeo de Francisco Canal Núñez sobre las experiencias de distintos presidentes municipales de Unión de TVLA realizado con la colaboración de algunos jóvenes de la localidad. Unión de TVLA, 1990 (Circa).

viernes, septiembre 08, 2023

Tec. Juan Almaráz Ponce, presidente municipal de Unión de TVLA 1974-1976

Entrevista al señor Juan Almaráz Ponce, presidente municipal por el periodo 1974-1976, radio técnico. Fragmento del trabajo periodístico en vídeo de Francisco Canal Núñez sobre las experiencias de distintos presidentes municipales de Unión de TVLA realizado con la colaboración de algunos jóvenes de la localidad. Unión de TVLA, 1990 (Circa).

martes, agosto 29, 2023

Sr. José Guadalupe Lopéz Bernal, presidente municipal de Unión de TVLA 1...


Entrevista al señor José Guadalupe López Bernal, presidente municipal durante los años 1959-1961 y conocido comerciante local. Fragmento del trabajo periodístico en vídeo de Francisco Canal Núñez sobre las experiencias de distintos presidentes municipales de Unión de TVLA realizado con la colaboración de algunos jóvenes de la localidad. Unión de TVLA, 1990 (Circa)

viernes, agosto 25, 2023

Sr. Salvador Villaseñor Virgen, presidente municipal de Unión de TVLA 19...


Entrevista al señor Salvador Villaseñor Virgen, presidente municipal por el periodo 1953-1955 y propietario fundador de la farmacia “Guadalupana”. Fragmento del trabajo periodístico en vídeo de Francisco Canal Núñez sobre las experiencias de distintos presidentes municipales de Unión de TVLA realizado con la colaboración de algunos jóvenes de la localidad. Unión de TVLA, 1990 (Circa).

lunes, abril 17, 2023

La tremenda joda a la Alameda Municipal.

 
La idea de una Alameda y la gestión para verla realizada:

El ilustre profesor Ramón Michel Aréchiga, entonces director de la escuela federal de la comunidad de Santa Ana, preocupado por el progreso y la educación de Unión de TVLA tuvo la iniciativa de fundar una sociedad de carácter civil que procurará el mejoramiento social y cultural del municipio con el nombre “Amigos de Unión de TVLA”. El 29 de julio de 1958 se formalizaría esta asociación, y más allá de ver realizadas diversas actividades culturales de este grupo de entusiastas tulenses surgió el proyecto de que la población contara con una Alameda municipal, un lugar que según palabras del profesor, “embelleciera” a la población.

Fungía como presidente municipal el señor Simón Gómez Preciado (1956-1958), y con su colaboración los “Amigos de Unión de TVLA” iniciarían gestiones ante la comunidad agraria de Santa Ana para obtener para los tulenses la donación del terreno. El proyecto tendría buena acogida por los ejidatariosy la donación del terreno sería resuelta en corto tiempo, a partir de ese entonces la conservación y mantenimiento de este espacio quedaría en manos de este grupo de ciudadanos coordinados por el profesor Michel, quienes sembraron los árboles, vieron por su cuidado, y montando obras de teatro autoría del maestro Michel recaudarían el dinero necesario para circular el terreno e instalar su cáncel. Con el paso de los años la comunidad vería crecer poco a poco los árboles plantados. 

En el año 1966, con el objetivo de darle forma a este paseo para los tulenses, el grupo ciudadano construiría la glorieta en el centro de la Alameda. Inaugurada un diez de mayo y cuyo motivo y escultura es el de una madre, en torno a ella se instalarían además algunas bancas para el descanso del paseante, elementos que en su mayoría se conservan en la actualidad.

Ingreso al monumento a la madre en la Alameda municipal.


Monumento a la madre en la Alameda municipal.

Durante la administración municipal priista de Carlos Castellanos Robles (1971-1972), el gobierno estatal presidido por Francisco Medina Ascensio procuró dotar a cada municipio de las entonces llamadas “Casas hogar municipales”, proyecto de asistencia social que años más tarde se convertiría en el Sistema Desarrollo Integral de la Familia DIF. Para tal fin el ayuntamiento tulense gestionó e hizo uso de un terreno colindante a la alameda municipal, en donde construyó un complejo de salones, aulas, cocina y bodega anexos a este espacio verde, además de plantar en su entorno más árboles que se integrarían al área previamente arbolada, ofreciendo con esto de manera formal un crecimiento en la superficie verde de la alameda municipal. El edificio del DIF se conserva en la actualidad, con algunos elementos añadidos en su construcción.

Instalaciones del DIF municipal anexo a la Alameda.

Instalaciones del DIF, parte posterior.
Sin árboles en beneficio del estacionamiento.

El recuento de los daños y las ocurrencias:

     La primera acometida formal a la superficie de la Alameda se realizó durante la administración del panista Rafael Ramírez Estrella, presidente municipal en el periodo 1998-2000, el sello esta gestión fue la implementación de centros de convivencia en las comunidades y barrios de la cabecera municipal, a razón de esto varias plazas cívicas y espacios deportivos fueron construidos en lugares que carecían de ellos. Ante la falta de infraestructura deportiva en la zona norte de la cabecera municipal, en lugar de destinar un espacio para tal fin, en el cabildo se determinó construir en el medio de la Alameda una plancha de concreto a manera de cancha de usos múltiples, con esta determinación el parque sufriría de una considerable  merma en su superficie y la tala de algunos de sus majestuosos árboles. En la actualidad la estructura aún está en uso, y a pesar del paso de diferentes administraciones, aún no se han implementado espacios deportivos adecuados para ese punto geográfico de la población.

Cancha de usos múltiples en la Alameda municipal.

Cancha de usos múltiples en la Alameda municipal.

    Un par de años después, debido a la remodelación que se realizó al ingreso norte de la cabecera municipal en la también panista administración de Salvador Núñez (2001-2003), que significaría la tala de numerosos árboles para ampliar y pavimentar ese segmento de calle e incluir un camellón, aunado a esto se cercenó una parte considerable del terreno de la Alameda a lo largo de su cara de la avenida México para darle uso como estacionamiento, las autoridades así mismo tomaron la determinación de complementar la obra con un elemento de ornato, una gran fuente con el nombre de Unión de TVLA que sirviera de distintivo y diera la bienvenida al municipio, para tal fin se hizo uso de un área, aunque no tan considerable, de la zona arbolada del DIF anexa a la alameda. Esta fuente, aunque ya emblemática, estuvo funcionando en su esplendor solo los primeros años, por su parte, en el estacionamiento de la Alameda se ha permitido la instalación de puestos ambulantes de comida en detrimento de la fisonomía del parque mismo.

Estacionamiento construido en el terreno de la Alameda.

Fuente anexa al DIF, al ingreso de Unión de TVLA.

    

Puesto ambulante en el estacionamiento de la Alameda.

     El clamor de un sector de la población por la creación de un recinto cultural coincidió con la voluntad del entonces gobernador Francisco Ramírez Acuña de dotar a la mayor cantidad de municipios posibles de una Casa de la Cultura, el priista César Héreford, presidente por el periodo 2007-2009,  fue sensible a esta demanda e inició las gestiones pertinentes para ver concretado el proyecto, para tal fin decidió que el lugar idóneo para su ubicación sería La Alameda municipal, esta determinación representaría la más radical disminución de superficie de este espacio verde, y la mayor tala de árboles que hasta nuestros días sufriría, además, como parte de un proyecto paralelo, se decidiría construir en otra área arbolada un centro de rehabilitación y una plancha de concreto en su exterior como estacionamiento, ambos anexos a las instalaciones del Sistema desarrollo integral de la familia, DIF. 

    Cabe mencionar que para haberse decidido a modificar de manera tan radical este lugar, la Casa de la Cultura ha sido un recinto cuyo uso por parte de la comunidad tulense ha tenido altibajos en cuanto al número y calidad de las actividades ahí llevadas a cabo, esto resultado generalmente del perfil intelectual e interés por la cultura de cada presidente municipal en turno.


Costrucción casa de la Cultura y árboles talados


Casa de la Cultura avanzada en su construcción.

Casa de la Cultura en la Alameda municipal ya concluida.

    

Unidad de rehabilitación, parte posterior del DIF.

    A manera de complemento para las instalaciones de la Casa de la Cultura, en la administración del panista Jaime Díaz (2010-2012) se decidiría construir un auditorio anexo a este recinto, el proyecto, un salón de considerables proporciones, se ubicó en la parte posterior del complejo cultural, con un ingreso diferente, por el libramiento carretero. Este espacio, penosamente inconcluso aún, ocasionalmente se ha utilizado como salón para algún evento, pero más que todo ha servido de bodega ante el desinterés de las diferentes administraciones municipales que se han visto pasar. El auditorio de la casa de la cultura, un proyecto que al paso de los años luce abandonado, ha sido otra obra sub utilizada de las autoridades que de nueva cuenta vendría a mermar en su superficie y arbolado a la Alameda municipal.

Auditorio de la casa de la cultura, estado actual,
más de diez años después del inicio de su construcción.


Auditorio de la Casa de la Cultura usado como taller y bodega.

    Como parte de los programas de asistencia social que se implementaron en años recientes por el gobierno federal, la administración de Gala Lepe emanada de Movimiento Ciudadano (2018-2024) se comprometió a dotar al municipio de Unión de TVLA de una sucursal de los llamados Bancos del Bienestar, instancia operativa para la dispersión de recursos económicos a la población. Para su ubicación física se decidió, de nuevo, despojar de otro considerable segmento de terreno a la Alameda municipal, en esta ocasión se optó de nuevo por una parte que colinda con la calle México, cercana a la zona de escuelas y hospitales del municipio, el edificio, otro “peguete” rodeado de una plancha de concreto, que además viene a afectar el entorno visual que brindaba la Alameda, deja de nuevo en evidencia la carencia de compromiso que han tenido las autoridades para la preservación de este alguna vez esplendoroso lugar.


Funcionarios federales al interior de la Alameda
autorizando el predio del Banco del bienestar.


Banco del Bienestar ya finalizado
en el terreno de la Alameda municipal.


A manera de conclusión:

                Al paso del tiempo la Alameda municipal se ha significado por ser “El ajonjolí de todos los moles” de diferentes administraciones municipales, estas han visto en la decisión de arrebatarle parte de su superficie la vía más sencilla para dotar de infraestructura al municipio sin necesidad de hacer gastos o gestiones para la adquisición de terrenos destinados para tales fines. En base a iniciativas unilaterales, no consensuadas con la población, gradualmente este parque urbano se ha visto modificado y disminuido debido a un sentido prágmatico, a la falta de interés y hasta a la ignorancia de las autoridades en relación a la preservación de este tipo de sitios emblemáticos y de interés comunitario. 

    Somos testigos del ocaso de un espacio para la reflexión personal y el esparcimiento colectivo proyectado hace casi setenta años por un grupo de entusiastas tulenses, un proyecto elegante y señorial con el que no cuentan la mayoría de municipios similares al nuestro, una valiosisíma área verde que tanto autoridades y la población no han sabido apreciar y que se ha ido perdiendo irremediablemente, seguramente para desilusión de los gestores de este proyecto, y para añoranza de las generaciones venideras.


Superficie de la Alameda municipal, delimitada en rojo,
y lo que se le ha ido quitando para otros proyectos
(Hacer click para agrandar).


*Texto dedicado al grupo "Amigos de Unión de TVLA" y al profesor Ramón Michel Aréchiga, gestores y comprometidos custodios de la Alameda municipal.

(Algunas imágenes fueron tomadas de internet y otras 
del álbum personal del autor, crédito a quien le corresponda)



martes, febrero 14, 2023

Ficha de pago de caseta de teléfono de Unión de TVLA

 

Ficha de pago de llamada telefónica, febrero de 1966
(hacer click para agrandar la imagen)

    Durante muchos años en Unión de TVLA la caseta y el conmutador telefónico de la empresa Teléfonos de México estuvieron ubicadas en la farmacia Guadalupana del señor Salvador Villaseñor. En una época en que en la cabecera municipal a lo mucho habría veinte líneas telefónicas instaladas en diferentes domicilios, y en donde estas funcionaban solo a manera de "extensiones" las cuales tenían que acudir a la operadora del conmutador para enlazar a otro teléfono, la mayoría de la población acudía a este establecimiento a realizar sus llamadas, ya fuesen de negocios, familiares o personales. El interesado entonces solicitaba la llamada, proporcionaba el número, refería a quien buscaba o si era "con quien contestara", cumplido esto salía a esperar su turno a la banca de afuera del establecimiento o enfrente, a la plaza principal. Al ser enlazado el número solicitado, el interesado era llamado a que ingresara a la cabina, y una vez finalizada su conversación pasaba a la caja a realizar el pago utilizando un recibo como el de la fotografía que se adjunta, en donde se especificaba el destino, la duración, así como el tipo de tarifa según día y horario de la llamada. 
Conmutador telefónico antiguo y operadora 
(imagen tomada de internet)

    El paso de los años y la modernidad tecnológica traerían consigo la proliferación de los teléfonos en las viviendas y negocios, cada cual ya autónomo en su funcionamiento, así como las casetas telefónicas en la vía pública, y con todo ello el conmutador y el servicio de operadora se irían quedando atrás hasta prácticamente verse extinguidos.

domingo, febrero 05, 2023

Archivo del Maestro Julián Villaseñor Mejía (Entrega número 9 )

 (Click a la imagen para agrandar)

    Las señoritas María Guillermina (al fondo) y Luz Elena Villaseñor Fernández, hijas del profesor y político Julián Villaseñor y de la señora Camerina Fernández, posando ataviadas a la usanza de las fiestas regionales de aquella época en la parte exterior de su casa. Se observa el entonces reciente portal, con los años conocido como “Portal Villaseñor”, con su viguería en madera y sus mosaicos estilo Guadalajara elaborados en un taller montado  ex profeso por el propio Don Julián, gestor y patrocinador del proyecto, al fondo se mira una finca en donde años despúes se construiría el mercado municipal y en un plano más cercano las molduras en yeso en la parte superior de la entrada del cine Edén (fotografía del año 1944-1945 apróximadamente). 


miércoles, enero 25, 2023

Volante contra aumento de la cuota del agua.

     


    El PFCRN o Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional tuvo una vida de diez años, desde año 1987 hasta cuando perdió su registro en el año de 1997, durante ese periodo tuvo alguna representación de índole local en el municipio de Unión de TVLA. Volante de protesta e invitación a la acción ciudadana debido al aumento excesivo de la cuota del agua por parte de las autoridades municipales de aquel entonces, allá por 1995-1997.

martes, julio 12, 2022

Luis Echeverría en Unión de TVLA


     El entonces candidato a la presidencia de la república por el Partido Revolucionario Institucional, Luis Echeverría Álvarez, en un acto de campaña en Unión de TVLA, de izquierda a derecha se observan al licenciado Echeverría, al señor Carlos Aréchiga, entonces presidente municipal, a la maestra Enedina Rubio, y al micrófono como presentador del evento, al señor Herman Real Villaseñor, al fondo se alcanza a ver el Portal Jalisco, con su remate original. Habiendo sido Echeverría designado candidato en el mes de noviembre, la fotografía fue tomada el miércoles 3 de diciembre de 1969 durante una gira a varios municipios de la región. (Fotografía cortesía del señor René Real Ríos).

domingo, febrero 06, 2022

Víctor Flores Sandoval, "Memorias de un trotamundos" Audio lectura (Quinta entrega)


La vida continuaba en Unión de TVLA, y con ello los diferentes oficios a desempeñar por este jovencito. Aquí la quinta entrega de la narración del libro biográfico "Memorias de un trotamundos", pasen a escuchar:

domingo, enero 09, 2022

Víctor Flores Sandoval, "Memorias de un trotamundos" Audio lectura (Cuarta entrega)


De la vida cotidiana de rancho en rancho y de una irreparable pérdida, les presentamos la cuarta entrega de la narración del texto biográfico del Señor Víctor Flores Sandoval, se les invita cordialmente a darle escucha:

viernes, diciembre 17, 2021

Historia de Vida, décimo sexta entrega.

Pátzcuaro, Michoacán.

     Continué con mi noviazgo, cada día amándola más, aun recuerdo aquella serenata, cuando me acompaño “Ralph,” aquel paisano de la familia Morales de Unión de Tula, que se perfilaba en la Procuraduría de Justicia en el Estado de Jalisco para escalar grandes puestos, y que tocaba la guitarra muy bonito, cuando interpretó “cerezo rosa.” Lamentablemente al poco tiempo de esto falleció en un fatídico accidente automovilístico en el “crucero de San Clemente”, a escasos kilómetros del pueblo. No pasó mucho tiempo para que Anita me invitara a conocer su “pueblo” en Michoacán, esa vez invité a mis amigos Esteban Contreras Acosta y René Gámez Araujo, ella lo hizo con algunas compañeras de su trabajo. 

    Viajamos en autobús y de noche, llegamos amaneciendo a la ciudad de Uruapan, era una pequeña “central camionera”, quizás más chica que la que actualmente tenemos en Unión de Tula, ubicada en el centro de la ciudad, a la misma únicamente arribaban los camiones de la línea “Galeana”, pero había que transportarnos en otros autobuses aún más viejos (de los "trompudos") que nos llevarían hasta el “pueblo de mi esposa”. El primero salía de la “centralita” a las 7:00 AM, tendríamos que esperar ya que habíamos llegado cerca de las cinco de la mañana. Recorrimos unos 17 kilómetros por una carretera sinuosa y de terracería, con una abundante vegetación a los lados. Cuando entramos al “pueblito” me pareció muy pintoresco, y honestamente, muy diferente al mío, no había infraestructura en sus calles y fincas, por lo que no existía una continuidad de una casa con la otra, generalmente estaban divididas por cercas, que señalaban patios muy grandes (Ekhuaru, en purhepecha) o también huertas, se tenía la sensación, al estar en el pueblo, de que aún no habíamos entrado a él. 

    Noté de inmediato (en aquellos años) muchas carencias, no había gasolinera, únicamente unas cuantas tiendas de abarrotes, no tenía clínicas, sus calles eran de terracería, casi no tenía alumbrado público, no había servicios, únicamente una caseta telefónica y el telégrafo, la mayoría de las personas, hasta para comprar gas y productos alimenticios, lo tenían que hacer en Uruapan, así mismo no existían los taxis, y las personas se transportaban en la “flecha”, así le decían al autobús. La casa de Anita, (de sus papás) era de adobe y teja, con una huerta muy grande casi una hectárea, en el patio un enorme árbol de mamey. El lado sur se había dividido por indicaciones de Doña Lolita (mamá de Anita) en otro solar, ahí vivía, Emigdio + con su esposa Tere e hijos, aquel hermano menor de Anita. (después mi compadre). 

    La finca básicamente consistía en dos cuartos, un corredor, y otro cuartito separado que era utilizado como cocina, no había sanitarios, a lo lejos (casi cien metros) estaba una casita muy pequeña, con un “pozo” y unos tablones, que hacía las funciones de sanitario, no tenía puerta, solamente una cortina, no había luz eléctrica, y por la noche nos alumbrábamos con velas para poder llegar, u optábamos por no hacerlo e ir a otro lado más cercano, sobre todo si estaba lloviendo. Igualmente si queríamos bañarnos tendríamos que hacerlo con agua de la “pila” que estaba junto al lavadero, y generalmente sería con agua fría. Al día siguiente nos reunimos la mamá de Anita, (Doña Lolita +) sus hermanos Artemio, Emigdio + y Eduardo (mi compadre), se les apodaba en el pueblo “Los tres García” por sus apellidos, y sobre todo por la unión entre ellos y con su mamá. 

    A Doña Lolita ya había tenido oportunidad de conocerla en Guadalajara, no así a sus hermanos. Nos sentamos, junto con mis amigos, a la mesa de seis sillas, misma que se ubicaba dentro de la cocina, en donde se cocinaba en un “Fogón”. Habíamos arrimado otras sillas para poder estar sentados todos. Inmediatamente Artemio me identificó como el novio de su hermana, abundó la plática, almorzamos y luego pasamos a una de las piezas, que también fungía como sala, se destaparon cervezas, y convivimos muy amenamente. En tanto Anita así lo hacía con sus amigas dentro de la misma casa. A partir de esa ocasión, y durante mi noviazgo con Anita, regresé varias veces a su pueblo, (desde luego acompañado de ella) en una ocasión invité a mis padres, luego a Luis Arturo Murphy Martinez, a Ángel Gomez Contreras (La Paloma) y a Adriana (hoy su esposa), en otra ocasión a Salvador Villasana Díaz y a Catarino Díaz Ramírez (Turicata, hijo del “Picos”) a mi tío Roberto Rubio Sandoval, (hermano de la “Bulena”) y a mi tía, su esposa. 

    Recuerdo cuando Doña “Lolita” + en un gesto de cordialidad y amistad me invitó a pasar junto con Anita un fin de semana en Pátzcuaro. Que ciudad tan hermosa, la mayoría de sus fincas de construcción antigua, de adobe y piedra, todas pintadas de rojo y blanco, al centro de la población dos enormes plazas, una quizás la mas grande la la República Mexicana, donde se erige el monumento a Don Vasco de Quiroga (Tata Vasco) hacia el oriente de la misma, la “Casa de los once patios” y la “basílica” en donde se venera a Nuestra Señora de la Salud, el templo con sus portones de madera e inconcluso, ya que según la historia, se había proyectado que fuese la Catedral del Estado de Michoacán, en el interior sus enormes naves, y en su altar la virgen de la salud, que la leyenda cuenta es hermana de la de Zapopan, San Juan de los Lagos y Talpa, ya que al parecer fueron hechas del mismo material. 

    Frente a la otra de sus plazas aquellos portales con tantos negocios de artesanías, y también la presidencia Municipal. Sus tradicionales “nieves” tan ricas. En el extremo del portal el mercado, con tantos negocios de comida y artesanías. Hacia el lado Poniente de la ciudad su malecón, antes la estación del ferrocarril, en aquel se abordan lanchas impulsadas por motor para transportarse a la isla de “Janitzio” así como a otras islas más, el viaje no se puede emprender, sin antes probar su ricos “Charalitos” o comprar sus originales sombreros que se venden en el malecón. La lancha hace un recorrido de cerca de treinta minutos, de ida e igual tiempo de regreso, al llegar a la isla, de Janitzio, se empieza a caminar subiendo por esas calles empedradas y escalonadas, con negocios de artesanías y comida a los lados, se vende de comer el famoso: “pescado blanco” de la misma laguna. 

    El recorrido no es fácil, se tenían que subir no menos de trescientos metros (todo el cerro) para luego llegar a una plazoleta en donde se levanta un monumento enorme de unos 70 metros de altura que representa a José María Morelos y Pavón, quien tiene el brazo derecho en alto empuñando la mano, por dentro esta sirve (para quien se anima a subir hasta allá) como mirador, se aprecia la belleza del lago de Pátzcuaro así como su población. Toda la estructura por dentro funciona como museo, y conforme se va subiendo por unas gradas en forma de caracol, con pinturas murales a los lados se va narrando la historia de nuestra independencia. 

    Nunca me ha tocado estar para el día de “muertos” (Uarhiri) pero me han dicho que por la noche en el panteón de la isla se lleva a sus difuntos la comida que le gustaba, se encienden veladoras en todas las tumbas, y se entonan cantos tradicionales a sus seres queridos. Cuando regresamos nunca se me va a olvidar que nos encontramos con otra lancha que iba a la isla, quedamos a escasos 5 o 6 metros de distancia, y vi a Don Cosme Delgadillo +, de Unión de Tula, quien efusivamente me saludó (que chiquito es el mundo) A partir de aquella ocasión he regresado a Pátzcuaro y Janitzio no menos de unas cincuenta veces, la mayoría en viaje de placer, aunque algunas por cuestiones de mi profesión. También en aquella ocasión tuve la oportunidad de conocer la ciudad de Uruapan y sus bellezas, como su Parque Nacional, "Licenciado  Eduardo Ruíz" con sus hermosos paseos y fuentes que se producen de manera natural en el cauce del Río Cupatitzio, cuyo nacimiento se da en el mismo parque, en un lugar que se llama: “La Rodilla del Diablo” así como los niños, que a la entrada por unas monedas recitan en pûrhepecha algunos versos de leyendas amorosas, como cuando también se tiran al agua del río para sacar también algunas moneditas que el paseante le avienta. Se venden ahí mismo las gorditas tradicionales de flor de calabaza, de rajas, etc. 

    El agua del río sirvió durante muchos años como agua potable para todo el pueblo, se le podía beber inclusive de las mismas llaves, por lo que no se veía que nadie la vendiera embotellada. Más abajo, como a diez kilómetros siguiendo el cauce del río, se encuentra la cascada la Tzararacua. En el centro de la ciudad el tradicional mercado de los antojitos, en donde la comida por excelencia son las carnitas tan ricas, vendidas por muchos años por aquel famoso “Patillas.” y ahora por las hijas del “Riel.” Su gran plaza que destaca por el monumento a Vasco de Quiroga, a los lados sus Portales de dos cuadras y poco más de largo, con multitud de negocios, entre los que destacan sus tiendas más antiguas como "La Nacional" o su café "Las Pérgolas" en donde se reúnen los hombres de negocios y los políticos regionales. Al lado oriente de la ciudad, sobre al avenida Cupatitzio, se erige una gran estatua de Don Lázaro Cárdenas (Tata Lázaro) que con sus brazos cruzados mira altivamente hacia su natal Jiquilpan. No existe en todo el estado de Michoacán una sola ciudad o localidad, que no tenga un monumento a Lázaro Cárdenas, o por lo menos una calle que lleve su nombre.  También a esta ciudad he regresado no menos de cien veces, la mayoría por asuntos de negocios, de índole jurídico. 

    Me encuentro en el año de 1977 y se avecina el evento de mi graduación, con motivo de haber terminado mis estudios de derecho, previamente tendría los exámenes, la mayoría me había quedado para extraordinario, por mis escasas asistencias, afortunadamente me fue muy bien y pasé todos con promedio que no se puede decir que fue bueno, pero si aceptable. Como presidente de generación en la escuela elegimos al licenciado Octavio Cotero Bernal, muy a pesar de Javier Balbaneda (compañero de estudios) quien con su influencia decidía lo que se hacía y no dentro de las aulas. Este sin duda era de los llamados "fósiles", no sé cuanto tiempo tendría en el plantel escolar como alumno, nunca tuve un solo roce con él, a diferencia de algunos otros compañeros, a quienes sin motivo aparente y con arrebato llegó a golpear con la cacha de la pistola que siempre portaba. También tuvo serias diferencias con mi padrino de matrimonio, licenciado Jorge Moya Gutiérrez, actual notario público en Juanacatlán, Jalisco. Algunos años después de haber egresado de la facultad, no más de tres, Balbaneda fungía como comandante de la policía judicial federal, y al parecer por un lío amoroso fue muerto a balazos en el centro nocturno D Vinci, que se ubicaba sobre la Avenida López Mateos Sur, en Guadalajara. 

    El evento de la graduación sería en septiembre y consistiría en un acto académico, que se llevaría a cabo en el teatro Degollado, en donde maestros y funcionarios de la Universidad de Guadalajara, así como el padrino de nuestra Generación, Licenciado Ramiro Acosta Castillo, nos harían entrega de nuestra carta de pasante, posteriormente se celebraría una misa, y al final se tomaría la foto del Recuerdo con maestros y autoridades universitarias,  se finalizaría por la noche con una cena baile. Mis invitados eran mis padres, mis hermanos Habacuc, Ulises y Corina, mis abuelos maternos, mi tío Rene Ríos y mi novia Anita y su mamá. Había invitado también al cuñado y hermana de mi novia, y de manera déspota declinaron la misma. En el teatro Degollado me hizo entrega de la carta de pasante mi maestro y padrino, Licenciado Ramiro Acosta Castillo, acompañado en ese momento entre otros por el licenciado Edmundo Márquez, actual notario público de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, cuyas oficinas las tiene instaladas en el fraccionamiento “El Palomar.” Ese día por la mañana, y por la prisas, algunos de mis compañeros, de los que recuerdo a Ríos Moran (de Tamazula de Gordiano, Jalisco) Becerra, (de Ocotlán, Jalisco) y otros, me pidieron el despacho para cambiarse de ropa y ponerse el traje, que generalmente era rentado, ya que esa oficina quedaba relativamente cerca del Degollado.

 Recuerdo que después del acto académico fuimos a comer, mis padres, mi abuelita materna Jovita, mi novia Anita, y su mamá, Doña Lolita, al restaurante "El Lido" en Miguel Blanco y Colón, que en aquel entonces era de lo mejor, en el centro de la ciudad. Por la noche, en la cena baile, me tocó compartir la mesa con el licenciado Cantú y su familia. El era, en aquel viaje a Unión de Tula, nuestra estrella de foot ball que lamentablemente resulto lesionado en el pequeño accidente que tuvimos antes de llegar a Tecolotlán, cuando el famoso "Cafre" (compañero de estudios) condujo aquel camión y coleó, pegando con un trailer (versión ya narrada). Fue una noche muy especial, compartí con mi familia y con la mayoría de mis compañeros más estimados, bebimos, comimos y bailamos hasta la madrugada, nunca lo olvidaré. 

Continuará….

Lic. Herman René Real

viernes, diciembre 10, 2021

Pavimentación de la calle México. Unión de TVLA, administración 1977-1979 (Tercera entrega).

 

Ficha de registro de domicilio
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    Siendo el eje que ha comunicado a esta cabecera municipal, al sur con poblaciones importantes como Autlán o El Grullo, y hacia el norte con la capital del estado, además de seguir el trazo frente a la iglesia y la plaza de armas, la calle México históricamente ha sido la principal vía de tránsito de Unión de TVLA. Ruta principal de desfiles y peregrinaciones así como su vía de ingreso y salida, con el paso del tiempo la calle también se convertiría en una zona en donde la mayoría de comercios de la localidad vendría a establecer su domicilio. 

     Pero este trazado estratégico de la vía traería consigo el más intenso trajín vehicular que tuviera cualquier calle en todo el municipio. Aún con la implementación del libramiento carretero en la década de los sesentas del siglo pasado, el paso de los pesados camiones de carga, autobuses de pasajeros y vehículos particulares por esta calle se intensificaría al paso de los años en concordancia con el crecimiento demográfico del municipio. Siendo la vía que cruzaba de lado a lado la cabecera municipal para tomar la carretera federal, y que por esta circunstancia se permitía el doble sentido de circulación vehicular, su empedrado, superficie de entonces, sufría permanentemente de un notable deterioro, y más aún, empeoraba en temporada de lluvias, lo que hacía bastante problemático, lento y desgastante el tránsito de automotores. 

    El clamor de los vecinos por la ver pavimentada tan importante vía tenía ya bastante tiempo, pero fue hasta el año de 1978 cuando esta exigencia tuvo escucha de parte de las autoridades. Las primeras gestiones de la obra las iniciaría el ayuntamiento, y de manera subsecuente, al ser esta una obra de beneficio social intervendría así mismo el Consejo de Colaboración Municipal, organización que, en uso de sus atribuciones, citaría el sábado 15 de julio en la presidencia municipal a los propietarios de inmuebles para socializar la obra, escuchar opiniones y dar a conocer algunos pormenores del proyecto. (ver imagen) 

Citatorio publicado en El Informador
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     Ya totalmente involucrados en la gestión del proyecto, menos de una semana después, el 20 de junio, en la capital del estado en sesión ordinaria del Departamento de Planeación y Urbanización del Estado de Jalisco se acordaría la aprobación a la gestión realizada por el Ayuntamiento, y por el Consejo de Colaboración Municipal tulense, para llevar a cabo la obra. (ver imagen) 

Notificación de aprobación de solicitud de crédito
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     Un mes mas tarde, el miércoles 26 de julio, en asamblea realizada en el salón de la presidencia municipal, presidida por autoridades estatales del ramo y que contó con la presencia de las autoridades municipales y la asistencia del 10% de los propietarios de bienes inmuebles ubicados a lo largo de la calle México, se vendría aprobando el proyecto de pavimentación de esta importante vía. Se informó en aquel entonces que el costó de la obra sería de $2 700 00.00, que abarcaría 971 mts de longitud, comprendidos entre la calle Sonora y Quintana Roo, con un total de superficie de obra de 6,758 mts cuadrados. Una obra que, según técnicos presentes, incluiría el levantamiento y retiro de empedrados, algo definido como corte sub rasante, una base de 12 cms con material triturado, sello de impregnación con emulsión asfáltica, pavimento de 15 cms de espesor de concreto hidráulico y machuelo integral. 

 Así mismo se estableció que la cantidad requerida sería solventada por los propietarios, quienes aportarían $405.00 por metro cuadrado, con la facilidad de pagar en mensualidades durante el transcurso de un año. También quedaría definido que se integraría un patronato cuya función sería el conformar el censo de propietarios y organizar el cobro respectivo a los mismos, quedando designados para tal fin el Sr. Salvador Saldaña, como presidente, y la maestra Olivia Topete, como secretaria. Debido a la trascendencia de la obra, ellos eventualmente serían nombrados encargados de la misma dentro del Consejo de Colaboración Municipal. En la sesión además se estableció por parte de la presidencia municipal el compromiso de habilitar la calle Puebla como ruta auxiliar para el tránsito de vehículos, por lo que se darían a la tarea de tratar con las personas con fallecidos en el panteón municipal que reposaban en la dirección que seguiría la vía, ya que se consideraba en dividir su superficie en dos para dar salida a la referida calle. 

     Como parte de los avances en la gestión de esta obra, el Congreso del Estado de Jalisco, en la sesión del martes 14 de noviembre del mismo año, autorizaría al Ayuntamiento de Unión de Tula a ser aval ante el gobierno del estado para adquirir un crédito hasta por la cantidad de $2 049 500.00, recursos gestionados por el Ayuntamiento ante el Fondo revolvente para los Consejos de Colaboración Municipales. 

     La constructora “Zacoalco” ganaría el concurso para la ejecución de esta obra. Las labores iniciarían el mes de noviembre de 1978, estas se desarrollarían con retardos en los plazos convenidos debido a trabajos de conexión de descargas de drenaje faltantes en algunos domicilios, y así mismo, a la lentitud inherente al desempeño de la constructora. Aunado a esto, las autoridades municipales, en una compleja e inédita situación, no habían logrado realizar el traslado completo de cuerpos que permitiera dividir el panteón municipal. 

     La demora en los trabajos, que prolongaba la molestia entre los vecinos, la imposibilidad de las unidades de las empresas transportistas a ingresar al centro del pueblo, lo que obligaba a sus usuarios a caminar desde el libramiento carretero, o la inconformidad en algún segmento de propietarios por lo que consideraban un alto cobro, fueron situaciones difíciles que en su momento las autoridades tuvieron que afrontar. Cabe mencionar que un par de años después esta constructora sería vetada por el gobernador del estado Flavio Romero de Velasco por no cumplir con varios municipios las especificaciones convenidas.

Fotografía publicada en El Informador
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     Con las dificultades propias de este tipo de obras, la pavimentación de la calle México finalmente quedaría concluida en el mes de marzo de 1979, seis meses después las autoridades municipales, por medio del Consejo de Colaboración Municipal, iniciarían con el proceso de cobro para solventar el préstamo adquirido. La aportación de los propietarios de inmuebles se fijaría finalmente en $397.17 por metro cuadrado de losa y en $214.70 por metro lineal de machuelo, a pagar a doce mensualidades iguales durante los primeros quince días de cada mes en la oficina recaudadora municipal. (ver imagen) 

Notificación de cobro del pavimento
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      En su tercer informe de gobierno, el presidente municipal, Ing. J. Jesús Corona Sánchez, daría a conocer que el costo final de la obra había sido ajustado al crédito solicitado de $2 049 000.00.

    En una época en que los ayuntamientos contaban con un presupuesto limitado a solventar el funcionamiento de sus operaciones básicas, y en donde no existían las participaciones presupuestales con las que se cuentan en la actualidad, el compromiso y esfuerzo de superación comunitario se agenciaba para desarrollar tipo de obras. 

    Un proyecto financiado en su totalidad por los vecinos para beneficio de toda la población y de sus visitantes, una obra de estándar alto que fue gestionada y supervisada por las autoridades y vigilada en el uso de los recursos por representantes de la comunidad. Lo que podemos ver en la pavimentación de la ahora avenida México es el resultado de un esfuerzo coordinado, un avance para el pueblo que aún sigue ofreciendo servicio de manera eficiente, con remodelaciones mínimas a lo largo ya de casi cuarenta y cinco años.

viernes, diciembre 03, 2021

Historia de Vida, décimo quinta entrega.

(Basílica de Zapopán)


    El martes al día siguiente fui a la escuela, estábamos preparando exámenes finales, y era el penúltimo año escolar, en la tarde asistí al trabajo a Servicientro Llantero de Jalisco, (En ese tiempo aun no me despedían), estaba ansioso de que llegara la hora (6:00 PM), en ese momento me encontraba con un cliente del mercado de abastos (uno de los mejores), Don David Rodríguez García. Cuando después de tomarle su pedido, y de intercambiar algunas palabras, al mirar mi reloj eran exactamente la seis de la tarde, Don David, le dije, me permite su su teléfono, y llamé a Anita, inmediatamente me contestó, después de saludarnos la invité a tomarnos una nieve, me dijo que con mucho gusto, y me citó en la clínica del Seguro Social numero 1 uno, ubicada cerca del parque Agua Azul, argumentándome que tenia una cita con su doctor, y aprovecharía la misma.

    Cuando llegué y me estacione mi VW sobre la Calzada del Campesino, justo frente a la clínica, al voltear hacia el edificio noté que ella ya venía, cuando la vi me dio mucho gusto y sentí que a ella también; la invité a subir a mi carro, y se resistía a dicha invitación, después de mucho insistir, le pregunté si me permitía llevarla a la Basílica de Zapopan, cuando íbamos en el camino, me comentó que tenía su novio, pero estaba en EUA, cuando me dijo eso, sentí como si sobre mi cuerpo hubiese caído un balde de agua fría, sin embargo quise aparentar que no le daba importancia, agregando que me daba mucho gusto, sin hacer ningún comentario al respecto.

    Llegamos a la Basílica de Zapopan e ingresamos juntos, intenté tomarla de la mano, y me esquivo, cuando nos arrodillamos le dije: “Usted es igual de hermosa que la virgen de Zapopán”, noté que se ruborizó, alo que la invité a salir del templo. Por el camino rumbo a su casa me preguntó que de donde era,  le contesté que de Unión de Tula, Jalisco, y al preguntarle yo lo mismo, me dijo que de un pueblito de Michoacán, en donde aún vivían su mamá y sus hermanos, ella lo hacia en la ciudad con su hermana mayor Arminda, casada con Toño, de oficio ferrocarrilero, Arminda trabajaba en una fabrica de ropa haciendo pantalones. Así veníamos platicando cuando repentinamente noté que lloraba, lo cual me consternó bastante, qué había hecho para causarle llanto, le pregunté, y no me respondía, insistí, y me dijo “Nunca nadie le había dicho palabras tan bonitas, como yo. "Paré el auto en el mercado Corona para comprarle un ramo de rosas, lo cual aumentó aún más su llanto. Me agradeció con un beso en la mejilla.

    La llevé a su casa, no quiso que fuera hasta la puerta, por lo que me paré a una cuadra de la misma, y le pregunté que si la podría ver el fin de semana (Sábado), que me gustaría que me acompañara a un balneario, (que estaba de moda en ese entonces), el "Cañón de las Flores", ubicado en la Primavera, me contestó que no me aseguraba nada, pero que le llamara por teléfono el viernes, y me resolvía.

    Cuando llegué a casa, mi madre inmediatamente me notó diferente, y me pregunto ¿qué es lo que tienes que te veo tan contento? "Madre, es que conocí a una muchacha, y me gusta mucho, y creo que yo también a ella". Le dio muchísimo gusto, ya que yo no había tenido ninguna novia hasta esa edad, 22 años, ni siquiera amigas, únicamente compañeras en la escuela y en mi trabajo, y agrego "Te felicito, ¿cuando la traes para conocerla?", (Las madres inmediatamente quieren dar su visto bueno), le dije que en unos días mas, con mucho gusto.

    Ahora sí, sentía que los días volaban, llegó el viernes y le llamé, me dijo que con mucho gusto me acompañaría al balneario, preguntándome que si iba con nosotros mi familia,? a lo que le dije que si, (le mentí).

    Llegado el viernes le llamé, y acepto salir al balneario. El sábado muy temprano pase a su trabajo y lo primero que hizo fue preguntarme si íbamos a pasar por mi familia, y quien iría, a lo cual le contesté que allá en el balneario nos encontrarían. Cuando llegamos a “Cañón de las Flores” no tardé mucho en sumergirme en el agua, y empezar a nadar, ella no se ponía su traje de baño, y nada mas me observaba, le decía "vente métete", al ver que no lo hacia, opte por salirme, no sin antes preguntarle porque no se había bañado, diciéndome que no lo hizo, porque no sabía nadar, y además esperaba a mi familia, y entonces me sinceré y le dije que le había mentido para poder estar solo con ella.

    Decidimos salirnos de ese lugar, e irnos a comer al bosque “la Primavera”, a propósito escogí un lugar separado, y debajo de aquellos frondosos pinos me dispuse a sacar de una bolsa de plástico, unos sándwiches que mi madre, gustosa, me había preparado. Al tratar de comernos aquellos emparedados estaban casi desbaratándose, de lo calientes que se encontraban, al igual que unos sidrales, que llevaba, ya que no tenía hielera, y al abrirlos pareció que iban a explotar. No pudimos comer, por lo que decidimos regresar a Guadalajara, pero antes Anita, dentro de su muy romántica forma de ser, quiso “bautizar” a mi volkswagen, y pegándole florecitas silvestres, le puso: “Julito”, porque el mes que se avecinaba era ese precisamente, julio (1976).

    Tenía que estar en su casa a mas tardar a las 9:00 PM, holgadamente llegamos, la llevé hasta la puerta, y salió Toño (su cuñado), inmediatamente noté que no le caí bien, no tardó nada en pronunciarme su sermón "Esta es una casa decente, ella (Anita) no puede llegar mas tarde que las 10:00 PM" etc, etc, que desagradable final de día, después, de tantas cosas tan hermosas que me habían ocurrido al lado de Anita. Me despedí de prisa, porque aquel, no se metía, y susurrándole al oído le dije "Muchas gracias, me la pase muy bien a tu lado, mañana te llamo por teléfono", ella sonrió y no me contesto nada, sin duda sentía igual que yo.

    En la siguiente semana no pude ir a verla, únicamente le llamaba por teléfono a las 6:00 PM, después de que salía de su trabajo. La había invitado a bailar, para el próximo domingo, a un rinconcito exclusivo para enamorados que se encontraba por la avenida Circunvalación, como a cinco cuadras del edificio de Transito del Estado. Su hermana y su cuñado al saber de mi existencia, (ya que no les caí bien), adoptaron una postura muy difícil hacia ella, envuelta en la exageración, y en algo que parecían celos o quizás envidia, no lo podía discernir, era sin duda confuso, Anita tenía que ingeniárselas para poder estar conmigo, como aquel domingo que la invité a bailar y les mintió, les dijo que iría a un cumpleaños de una compañera de trabajo, restringiéndola ellos a que estuviera en su casa antes de las 10:00 PM,  Por lo que me avisó a que no fuera por ella, y nos viéramos en otro lugar, escogí que fuese a la vuelta de la esquina.

    Fue así como fuimos a ese romántico lugar, en donde después de bailar dos o tres piezas me le declaré, le dije "Anita, tu sabes que me gustas mucho, te quiero, todo el día pienso en ti, es como si ya te conociera, eres la mujer, que Dios escogió para mi... ¿quieres ser mi novia?  ella me miro fijamente, tenía el rostro radiante, y sus ojos (café) brillaban más que en otras ocasiones,  entonces me dijo "Si yo enfermara, y me fuera a mi pueblo, iría Usted a verme allá? (No era la respuesta que yo esperaba, pero comprendí, que era una especie de prueba de amor), en ese momento nos dimos un beso, y luego otro, y así varios mas, no me acuerdo cuantos, y así empezaba en mi vida la etapa mas hermosa, pero a la vez la mas conflictiva y sufrida por no perderla nunca jamás.

Continuará.

Lic. Herman René Real 

miércoles, diciembre 01, 2021

Víctor Flores Sandoval, "Memorias de un trotamundos" Audio lectura (Tercera entrega)


Anécdotas de una ya lejana niñez vivida entre San Cayetano, Ixtlahuacán y Unión de TVLA, de eso va esta tercera entrega de la narración del texto escrito por el Señor Víctor Flores Sandoval, pasen a darle escucha.

Tercera entrega en audio del libro "Memorias de un trotamundos" escrito por el tulense Víctor Flores Sandoval.

viernes, noviembre 26, 2021

Historia de Vida, décimo cuarta entrega.


    Entonces decidí “llevar” clientes a mi despacho, de los mismos que me pasaban en el servicio social, esto a través del contacto con las secretarias, que cuando veían algún caso que no fuese demasiado fácil de solucionar, entonces me hablaban. Ese año (1976) o más bien lo que restaba del mismo resolví junto con mi compañero Esteban Contreras Acosta un caso laboral, este lo solucionamos de manera convencional, nos apersonamos ante el patrón, quien accedió a llegar a un acuerdo pagándoles la mayoría de sus prestaciones a cerca de 15 empleados de una fábrica de zapatos. Así mismo solucione no menos de diez informaciones testimoniales, para acreditar con las mismas la posesión a titulo de propietario de diversos vehículos. Hubo algunos otros casos, la mayoría provenientes del bufete de Servicio Social.

    En mi casa, con mi madre y mi padre, seguía colaborando en todo lo que pudiese, desde una parte proporcional de la renta,  la compra de algún mueble, o material escolar para mis hermanos, en todo lo que pudiese ayudaba.

    Había perdido en el transcurso de mis estudios algunas muy buenas oportunidades de emplearme en despachos jurídicos de renombre, como por ejemplo el de “Campos Somellera” ubicado en Lázaro Cárdenas y López Mateos, en donde llegué recomendado, pero el bufete únicamente para empezar me podía dar “cien pesos a la semana”, lo cual desde luego no me alcanzaba ni para mis propias necesidades, mucho menos para apoyar a mis padres y hermanos. Así mismo no pude trabajar en el despacho de mi maestro Roberto Larios Valencia (+), un gran penalista, quien años mas tarde (1988), siendo Director del DESCOPRES, fue victimado de regreso a su casa. Y también “perdí” la oportunidad de quedarme en las oficinas del PRI estatal, en donde tendría que empezar sin sueldo alguno, como lo hicieron algunos otros compañeros, a la “sombra” de algunos políticos. Yo me había “arrimado” a Ricardo Chávez y a Abel Salgado Velasco, aunque mi padre me había recomendado con el licenciado Arnulfo Villaseñor Saavedra (Viejo político), con quien guardaba algún parentesco y se conocían.

    Aunque la mayoría de mis compañeros en la facultad buscaban alguna oportunidad con los mismos maestros que nos impartían clases, era un “semillero” de políticos de aquellos tiempos: Guillermo Vallarta Plata, que impartía Derecho Constitucional, Arnulfo Villaseñor Saavedra, Derecho Administrativo, Guillermo Cosió Vidaurri, (No recuerdo que materia impartía, ya que el no fue mi maestro) Enrique Romero González, Derecho Civil, Ramiro Acosta Castillo, Procesal Civil, Alberto Arámbula Magaña, Procesal Penal, Roberto Larios Valencia, Penal, Edmundo Marquez, Procesal Civil, adjunto de Ramiro Acosta Castillo, Efraín Morfín Ponce, Derecho Agrario, el Lic. Vega Michel, también con Derecho Agrario, el Lic. Gutiérrez de Velasco con Derecho Internacional, y otros muchos mas que se me escapan a la memoria.

    A Ricardo Chávez y a Abel Salgado los conocí por medio de mis compañeros Elías Oseguera Pérez (de Pajacuarán, Michoacán) y de Esteban Contreras Acosta. Juntos lo acompañamos a muchos actos públicos, tanto en Guadalajara como en la ciudad de México, allá cuando generalmente se conmemoraba el natalicio de Emiliano Zapata.

 Era una actividad y un juego, que solo podía jugarlo a plenitud quien tuviera un buen respaldo económico, lo que no acontecía conmigo, tenía que seguir litigando para subsistir.

    En la oficina pronto empezaron las divisiones entre mis compañeros, algunos por “celos” con los otros, o bien porque querían buscar otras oportunidades. Quedamos únicamente Fernando Hernández Hernández, y el que narra. Pronto nos cambiamos a otra oficina en el cuarto piso del mismo edificio Barreto, que rentaba mas barato, pero no teníamos teléfono. No pasaron mas de tres meses que pude “aguantarme” en ese privado, le di las gracias a Fernando y me asocié con Antonio Padilla Jiménez, también en el cuarto piso, en el 404.

    También en ese mismo año, y como invitación de Fernando Hernández, me acerque al partido Mexicano de los Trabajadores, en donde litigábamos algunos asuntos de naturaleza laboral, generalmente de obreros muy pobres, por lo que los honorarios a percibir eran mínimos, y se dividían entre Fernando, el partido y el que escribe, aquí tuve oportunidad de conocer al licenciado Manuel Rodríguez Lapuente (+), gran catedrático de la U de G, quien compartía “ideales” con ese partido.

    Posteriormente fui invitado por el licenciado Ricardo Chávez Pérez (Ex presidente municipal de Zapopan y Ex diputado local y federal varias veces) a colaborar atendiendo a “campesinos” en la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de Jalisco. Se trataba de litigarles sus asuntos agrarios, ya que ellos iban en busca de ayuda a esa institución. No había sueldo, únicamente lo que el “campesino” pudiera pagar por concepto de gastos u honorarios, lo cual también era muy raquítico, ya que la mayoría eran personas de escasos recurso económicos. Este puesto más bien era una especie de trampolín político, pero como en todas esas “andanzas”, se requiere mucha paciencia, dinero, y una muy buena sombra donde cobijarse, esta última ya estaba dada, pero las primeras eran muy difíciles, debido a mi situación personal económica.

No duré mucho en ese nuevo puesto, ya había transcurrido gran parte del año de 1977 y tenía necesidades económicas que solucionar cada vez mas fuertes.

    Fue entonces que mi paisano y amigo Ángel Gómez Contreras (La paloma), me invitó a participar en la CNOS dependiente de la CNOP, la primera era Confederación Nacional de Organizaciones Sociales, y la segunda la Confederación Nacional de Organizaciones Populares. Ángel prestaba sus servicios profesionales en el departamento jurídico de dicha organización, y fue ahí a donde llegue, el presidente de la misma era el señor Guadalupe Castellanos (Se hacia llamar, “El Ranchero”).

    Había una gran bolsa de trabajo, pero lamentablemente el señor Castellanos era una persona demasiado, “oportunista”, y a la vez no perdía la ocasión de allegarse la mitad de mis honorarios por el simple hecho de ser el presidente de ese organismo, lo cual me parecía totalmente injusto, y ante la paciencia de Ángel, opté por litigar mis casos sin proporcionarle el cincuenta por ciento, únicamente le daba el quince por ciento, lo cual notoriamente “molestó” a esta persona, cerrándome las puertas de su “decadente” y explotada organización. Aquí tuve la oportunidad de litigar dos casos muy importantes para mi, el del señor Julio Ruvalcaba y el de Don Hermilo, al primero, después de un interesante litigio en la vía penal, y de luchar mas de un año, pude sacar de la cárcel a su hijo, acusado injustamente de “peculado” por CONASUPO rural, la Venta del Astillero. Y el segundo caso, era un asunto agrario cuyo litigio se fue a mas de tres años, reconociéndosele finalmente sus derechos a Don Hermilo. Así mismo solucioné el caso de Doña Lucia Murillo, de Josefino de Allende, Municipio de Jesús Maria, Jalisco. Después de una prolongada averiguación Penal, finalmente fue consignado el “abigeo,” que tanto molestó a Doña Lucia y su familia.

    En una de tantas Diligencias que practiqué junto con el juez menor de Jesús Maria Jalisco, (Don Lolo, cuyo nombre era Dolores), me recomendó un Juicio sucesorio in testamentario, que tomé a “medias”, cuya masa de la herencia la componían siete hectáreas de riego, allá en aquella población, y que antes de terminarlo y por necesidad vendí, (mas bien rematé) mi 50% cincuenta por ciento de los derechos hereditarios que me correspondían, vendiéndoselos en un bajísimo precio a Don Francisco Contreras, padre de mi amigo el Lic. Esteban Contreras Acosta, siendo aquel quien terminó el juicio.

    Por otro lado en mi vida sentimental, había sucedido el “milagro”, Dios me había enviado a la que seria mi esposa, Anita. Todo sucedió como si ya estuviese preparado, o hecho. Se avecinó el cumpleaños de mi amigo el Lic. Fernando Hernández Hernández. Para un 12 de junio de 1976 me invitó a su casa a compartir una cena y unas copas, vivía en la calle Geranio, cerca de la antigua central camionera, a donde yo ya había ido en repetidas ocasiones a estudiar y a consultar su material escolar.

    Ese día realmente no tenía muchas ganas de ir a esa fiesta o reunión, sin embargo tenía que hacerlo, ya que había compartido muchos momentos con Fernando y era un buen amigo. Fui a la casa de Salvador Villasana, e invité a mi hermano Habacuc, llegamos a la de Fernando como a las 9:00 PM de aquel día. Ya había iniciado la reunión, había no más de unas diez personas, algunas muchachas que eran sus amigas, un compañero de la facultad, Rosendo Romero González, y nosotros. No tardé mucho en empezar a bailar con una de aquellas acompañantes, habría pasado no mas de media hora cuando llegó aquella muchacha tan hermosa (era la mas hermosa para mi), delgada, blanca, traía un pantalón beige y una blusa azul, su pelo recogido hacia atrás lo sostenía una mascada, sus ojos color miel. Se sentó justo frente a mi, inmediatamente la vi y también me vio, me parecía como si ya la hubiese conocido muchos años antes. En la primera oportunidad le pedí que bailáramos y aceptó, tal pareciera que ya éramos conocidos, el ambiente era tan peculiar, nos pertenecía únicamente a nosotros; ayudado por dos o tres "copitas" que ya había tomado, empecé aquella conversación, le conté donde había nacido, a qué me dedicaba, le pregunté lo mismo, la pieza musical terminó y me había parecido tan corta, me había faltado tiempo para tantas cosas. La llevé a sentar, y yo hice lo mismo, para la siguiente pieza musical, se paró mi hermano y la saco a bailar, después supe que él había negado su parentesco conmigo y la invito a salir, petición que ella declinó. Yo me paré a bailar y lo hice con otra muchacha, ella me veía de reojo, y yo a ella también, queríamos estar juntos. Al terminar, en vez de sentarse, repentinamente se despidió de Fernando, sin hacerlo de mi, me pareció muy extraño, no obstante de que mi amigo le insistía en que se quedara, ella se fue, sentí un vació muy grande, no tardé mucho tiempo y también hice lo mismo.

    Al día siguiente era domingo, me desperté con la idea de ir a la casa de Fernando y pedirle la dirección de ella, sin duda él la sabría, le llamé por teléfono y no se encontraba, insistí casi todo el día sin resultado alguno. El lunes por la tarde me encontraba en las oficinas del Partido Mexicano de los Trabajadores, acompañado de Rosendo Romero González, quien también laborara ahí, me dijo "te noto desesperado ¿qué tienes?", le comenté que la muchacha con la que había bailado en la fiesta de Fernando me gustaba mucho, y quería verla, que si él no sabía su domicilio, me dijo que si, que era vecina de Fernando y vivía a cuatro casas de la de él, y que se llamaba Anita. Inmediatamente le dije que porque no me acompañaba a esa dirección para ver si la podía localizar, Rosendo me dijo que si. Al llegar, me estacioné en la esquina de la misma calle Geranio donde vivía Fernando, eran unas callecitas como privadas, al descender del carro inmediatamente vi a Anita, andaba jugando con unos niños, (después supe que eran sus sobrinos) ella también me vio, se sonrojó y se metió a su casa. Yo permanecí parado por fuera del carro, acompañado de Rosendo. A los cinco minutos llegó Fernando, y Salvador, otro vecino de Anita, poco tiempo después salido Anita, ya cambiada de ropa, pasó frente a nosotros y nos saludó,  Fernando le preguntó que a donde iba, ella le dijo que a comprar paletas, ya de regreso nos ofreció a todos, yo no acepté, caminó rumbo a su casa y la alcancé, le dije "Anita, me gustaría verte, ¿te puedo llamar por teléfono mañana?", ella contestó que si, que también le gustaría, que anotara el número de su teléfono, le dije "ya lo tengo", te llamo mañana a las 6:00 de la tarde,  y nos despedimos.

Continuará:


Lic. Herman Rene Real